Rehabilitando de forma eficiente, no solo se estará actuando para reparar o embellecer el inmueble, si no que se estará mejorando sustancialmente la calidad del mismo. Por lo tanto, rehabilitar tu vivienda, mejora sensiblemente tu calidad de vida.

Las viviendas serán más confortables y con un consumo mucho menor y se resolverán problemas asociados a la falta de aislamiento como las humedades en el interior o el exceso de ruido.

Muchas son las razones que nos pueden animar a renovar o rehabilitar nuestras viviendas, ya sean individuales o colectivas, pero suelen ser dos las razones principales por las que un propietario o comunidad de vecinos se deciden generalmente a llevarlas a cabo:

  1. Razones estéticas y de seguridad (suciedad, desconchones, caída de material a la vía pública…
  2. Razones funcionales (mala accesibilidad, goteras, instalaciones obsoletas o estropeadas…
  3. Existen sin embargo otras razones que no son tan aparentes porque no se ven, pero que son igualmente importantes y que pueden acompañar a las anteriores:
    1. Mejora del confort de las viviendas
    2. Reducción drástica de su consumo energético.

Afrontar una rehabilitación desde el punto de vista energético, puede ayudar a mejorar nuestra calidad de vida en el interior de las viviendas. El disconfort se produce en general por uno o varios de los siguientes factores:

Temperatura:

• Casas o habitaciones muy frías (sobre todo las situadas en cara Norte)
difíciles de calentar
• Sensación de frío con temperatura ambiente adecuada, debido a la
baja temperatura superficial de paredes y ventanas.
• Exceso de calor en las viviendas, sobre todo en pisos bajos, debido a
la imposibilidad de regulación de la calefacción comunitaria, con la
consiguiente sequedad del aire y necesidad de apertura de ventanas.
• Calefacción insuficiente en pisos altos, debido a las pérdidas energéticas de la instalación en su recorrido.
• En verano, casas muy calurosas, sobre todo los últimos pisos, y orientaciones oeste.
Aire:
• Corrientes de aire frías indeseadas, debido fundamentalmente a carpinterías deficientes.
• Sequedad del aire, cuando existe exceso de calor.

Humedad:

• Condensaciones superficiales en paredes y ventanas, con aparición de
humedades y levantamiento de pintura.

Ruido:

• Ruidos del exterior, debido sobre todo a la mala calidad de las carpinterías.

Una rehabilitación eficiente actúa sobre los puntos que influyen en la demanda de energía y mejora la eficiencia de las instalaciones.

Mejora de aislamientos de fachadas, ventanas, cubiertas y suelos.
Cuando se acomete la rehabilitación de un edificio, existen factores sobre los que no se puede actuar, tales como el clima (Tª exterior) o la orientación de nuestra edificación. Sin embargo, sí que se puede actuar sobre la envolvente, mejorando en gran medida sus características térmicas mediante soluciones constructivas adecuadas e incluso mediante variaciones en su diseño (incorporando, por ejemplo elementos captadores de calor donde antes no los había, convirtiendo un balcón en un invernadero).
El consumo de energía en España, es mucho mayor en calefacción que en refrigeración, pero sin embargo cada día son más las personas que instalan aire acondicionado en sus casas.
Una actuación global y conjunta sobre todos los elementos de la envolvente, posibilitará que en invierno el consumo de energía para calefacción se reduzca en gran medida, y que en verano las casas sean más confortables, haciendo innecesario la instalación de sistemas de climatización.

Aislar la envolvente para ahorrar. Por qué…

• La cantidad de energía que se pierde a través de las paredes, se puede reducir drásticamente colocando aislamiento.
• Las ganancias de calor en verano a través de las paredes también serán menores, sobre todo en fachadas expuestas al sol.

Si no sabes cuáles son las características de tu edificio y te resulta complicado averiguarlas, recuerda que cualquier técnico competente puede ayudarte a saberlo, y orientarte sobre cuáles son las posibilidades de mejora que tiene. También podrá asesorarte valorando económicamente dichas mejoras y explicándote de forma pormenorizada las ventajas y desventajas de cada opción, para tu caso concreto.

Antes de tomar una decisión respecto a la intervención a realizar, es conveniente hacer un diagnóstico correcto de los problemas del edificio y los beneficios concretos que pueden aportar cada una de las soluciones posibles, así como realizar los cálculos económicos que incluyan todos los gastos y las ayudas públicas que a cada vecino le correspondan.

Cada caso concreto de rehabilitación es un caso diferente y debe de ser estudiado y valorado desde un punto de vista global. Dependiendo de las características constructivas del edificio, de una posible protección histórica, de las orientaciones de las fachadas, de las instalaciones existentes, etc., variará el tipo de actuación más adecuado, que conjugue los mayores ahorros energéticos al menor coste posible. Contar con la información disponible y el asesoramiento de profesionales expertos en la materia es una garantía de éxito seguro, por lo que es altamente recomendable.

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One Comentarios

  • Susannah

    If my problem was a Death Star, this article is a photon tooprde.

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